Facebook Jus Facebook Donceles Facebook Lectores Justos

Cerrar ventana

Oscuro bosque oscuro, de Jorge Volpi

Javier Munguía

Oscuro bosque oscuroLa metamorfosis de seres humanos comunes y corrientes en crueles verdugos de sus semejantes es el tema central de la nueva novela de Jorge Volpi, Oscuro bosque oscuro. El libro está inspirado en un hecho real: el asesinato, en julio de 1942, de 1800 judíos de un pequeño pueblo de Polonia, Józéfow, por el Batallón 101 de Policía, un grupo de reclutas alemanes de avanzada edad bajo las órdenes de la organización Nazi SS.

Aun cuando su referente real es reconocible, en esta ficción los acontecimientos no están geográficamente determinados ni se identifica a los verdugos como nazis ni a las víctimas como judíos. La intención parece ser permitir que el lector pueda ubicar la anécdota en cualquier lugar y en cualquier tiempo, así como advertir que el drama puede repetirse, ya que los seres humanos nunca estamos inmunes a los excesos del poder y los placeres del sometimiento.

Es esta la primera novela de Volpi escrita en verso o prosa cortada, en palabras del autor. Este recurso no parece un desplante técnico para impresionar incautos, sino que resulta adecuado para contar una historia de frases breves y reiterativas (de ahí, también, el título) que dan la idea de seres humanos bombardeados por sentencias de fanáticos, y desnuda de ornamentos.

Un panadero, un carpintero, un estibador, un ex fabricante de juguetes y pueriles sueños, todos de provecta edad, convertidos de pronto, por la crisis de la guerra, en policías y asesinos: son estos los protagonistas de Oscuro bosque oscuro. Si bien al inicio de la novela son seres sencillos, y algunos hasta sensibles, conforme avance la narración, irán perdiendo sus escrúpulos para, junto a la mayoría de sus otros 496 compañeros de grupo, convertirse en asesinos de niños.

Las historias de los hermanos Grimm tienen su lugar en esta novela, pero deformadas de tal manera que los cuentos de hadas terminan convirtiéndose en relatos de horror: Hansel y Gretel, devorados por la bruja; la Caperucita Roja, devorada por el lobo; la Cenicienta, huérfana no sólo de madre, también de hada madrina. En algún punto, este correlato confluye con la historia del escuadrón, sugiriendo así que en una sociedad inoculada por la violencia y el odio no hay lugar para fantasías o justicias poéticas.

No pretende Volpi justificar a sus personajes con el argumento de que fueron arrobados por una voluntad mayor que habría eclipsado al libre albedrío. Por el contrario, finca responsabilidades individuales al plantear a sus personajes la posibilidad de rechazar el oficio de sicarios de un régimen enloquecido, opción que ninguno de los principales elige. Incluso el capitán, personaje atormentado por las dudas y los escrúpulos, sigue las órdenes de un estrato superior al pie de la letra, así se trate de exterminar comunidades enteras.

Existe otro personaje discreto, pero significativo en esta novela: el lector, que es interpelado por el narrador en diversas ocasiones y termina convirtiéndose en un personaje más, sin posibilidad de elección pero acosado también por las dudas. El recurso busca involucrar al lector real de una manera más efectiva con el drama de los personajes de la novela. Un recurso que, si bien no es novedoso en el ámbito de la literatura hispanoamericana –lo ensayan, con distintos propósitos, Luisa Valenzuela en su novela Cola de lagartija (1983) y Carlos Fuentes en la suya Cristóbal Nonato (1987), por poner dos ejemplos–, resulta un interesante estímulo para activar al lector y enrostrarle de manera directa su posible conducta ante los hechos narrados. Sin embargo, ¿cumple este recurso cabalmente su propósito?

No del todo, y he aquí un posible reparo a esta novela: conforme avanza, la trama se va volviendo un tanto predecible, pues la transformación de los protagonistas se presenta mediante una gradación ascendente: de la inquietud de enfrentarse por primera vez al asesinato, pasan al homicidio de hombres, para luego matar a niños. Los protagonistas descienden uno y otro peldaño hacia la pérdida casi total de sensibilidad. De modo que ni la interpelación al lector alcanza para animar sus expectativas.

Tiene razón José Gordon en encontrar semejanzas entre Oscuro bosque oscuro y El experimento, película del director alemán Olivier Hirschbiegel filmada en 2001. También en la cinta un grupo de hombres comunes se ve enfrentado a una situación de poder sobre otros hombres, que terminan degradándose paulatinamente hasta llegar a una violencia extrema cuyo único sentido es conservar el dominio sobre sus semejantes.

Sin embargo, hay una diferencia esencial entre novela y cinta: mientras que en ésta el interés no sólo reside en el deterioro moral de los personajes, sino en la tensión de no saber si las víctimas lograrán escapar de sus verdugos, en aquélla conocemos el final de antemano: todas o casi todas las víctimas morirán.

A pesar de este reparo, y de que en el libro faltan unas dosis mayores de pasión, de desgarramiento, Oscuro bosque oscuro es sin duda una buena novela: además de ahondar en nuestra condición de canallas potenciales, supone, por su formato, riesgos y nuevos derroteros en la carrera literaria de Jorge Volpi, y la audacia artística no queda sino celebrarla [Jorge Volpi, Oscuro bosque oscuro, México, Almadía, 2009].


Para saber más sobre Jorge Volpi

Jorge Volpi (México, 1968) publicó su primer libro de cuentos en 1991: Pieza en forma de sonata, para flauta, oboe, cello y arpa (Cuadernos de Malinalco). En 2009 ganó el Premio Debate Casamérica de Ensayo por su libro El insomnio de Bolívar. En medio de ese arco profesional, se cuentan numerosas novelas, cuentos, ensayos, que confirman a Volpi como uno de los escritores mexicanos más productivos y exitosos. Capaz de andar entre la erudición del nivel de doctorado en universidades (UNAM, Salamanca) y la velocidad y exigencias propias de los medios masivos de comunicación (Volpi dirige el Canal 22 de la televisión mexicana), la función pública tampoco le es ajena, pues dirigió el Instituto Mexicano de París allá por 2001. La ciencia, la historia, la lingüística, la política… todo pasa por su análisis y se convierte en escritura.


Las noticias en tu e-mail Las noticias en tu e-mail Participa en el tema. Envía tu comentario o texto

Anuncio


Conspiratio

Escribir un comentario

  • Ingresa tu e-mail para recibir en tu correo las últimas
    novedades publicadas en Justa.