Intolerancia, censura y problemas (1 de 6)
Víctor Hugo Rascón Banda

|
Escucha aquí el audio Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador. |
La censura tiene muchos rostros. En ocasiones se muestra como simple intolerancia o como hostigamiento; también como represión, como amenaza; pero su más grave efecto es cuando produce autocensura.
La censura pertenece al poder público, llámese gobierno, Estado, autoridad, ayuntamiento o simple oficina administrativa. La intolerancia es de ciertos grupos o personas.
La intolerancia tiene la cara de Doña Eme, el personaje de Rius, o el rostro encapuchado de un inquisidor. Peor, a veces tiene cara de papel oficio, o es una orden verbal, una puerta cerrada, la negación de un apoyo económico o el acceso a un espacio.
He aquí algunas experiencias mías, como dramaturgo, cuando me topé una vez con la censura propiamente dicha, y cuando conocí la intolerancia, a través de una presión, de una amenaza, una demanda y, lo más raro, una tolerancia.
Fragmento tomado de Víctor Hugo Rascón Banda, ¡Viva el teatro! Tres obras, tres momentos, México, Libros de Godot, 2010.
Leer las demás partes:
Intolerancia, censura y problemas 1
Intolerancia, censura y problemas 2
Intolerancia, censura y problemas 3
Intolerancia, censura y problemas 4
Intolerancia, censura y problemas 5
Intolerancia, censura y problemas 6
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |




















