Entre la injusticia y la memoria: Fray Servando.
…No entrar en litigio con un hombre poderoso,
no sea que caigamos en sus manos…
Fray Servando Teresa de Mier
Por otro lado, hubo escritores que recurrieron a la elocuencia para enunciar sus ideas, Fray Servando Teresa de Mier (1763-1827) perteneció a este grupo. Originario de Monterrey, ingresó a la orden de Santo Domingo en la ciudad de México donde estudió filosofía y teología. En el sermón que pronunció el 12 de diciembre de 1794, ante el Virrey, marqués de Branciforte y el Arzobispo D. Alonso Núñez de Haro (1729-1800), puso en entredicho la historicidad de las apariciones de la Virgen de Guadalupe en México al sugerir que la Virgen había “llegado” a América mucho antes de su descubrimiento en 1492. Tal pronunciamiento le valió el destierro con orden de aprehensión, la cual estuvo vigente diez años en España; éste fue el comienzo de su peregrinar por Europa y más tarde por Estados Unidos, lapso en el que pudo construir una ideología política y la plasmó en sus Memorias (1865).
El periodismo fue otro género que se desarrolló durante esta época, sin embargo, la censura de las autoridades hacia las publicaciones insurgentes, menguó su duración y muchas de ellas no pasaron de dos o tres números. José Joaquín Fernández de Lizardi (1776-1827) fue un periodista prolífico que publicó gran cantidad de diarios y semanarios durante la guerra de Independencia y después de ella. En sus escritos denunció la injusticia social, en ocasiones con humor y en otras con un tono moralista. Fue popularmente conocido como El Pensador Mexicano (pseudónimo tomado del título de su periódico). Su obra más importante es el Periquillo Sarniento (1816) a la que se le considera la primera novela mexicana perteneciente a la tradición picaresca.













