Publicado en: Lun, jun 1st, 2009

Revista S.nob

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Salvador Elizondo con Enrique González Rojo, Alicia Reyes, Guillermo Rousset Banda, David Huerta y Evodio Escalante. Foto: Autor anónimo/CNL-INBA.

Revista Justa presenta aquí las portadas de la revista S.nob, que estuviera a cargo de Salvador Elizondo entre junio y octubre de 1962. Su directorio se completaba con Emilio García Riera (subdirector) y Juan García Ponce (director artístico).

El primer número, con fecha del 20 de junio de 1962, se anunció como una publicación semanal, periodicidad cumplida cabalmente hasta el número 6 aparecido el 25 de julio. El número 7 se demoró hasta el 7 de octubre del mismo año, pero agregó un suplemento y un diccionario de drogas bajo el nombre de “Pequeño vademécum del comedor de lotos”. En el editorial del que sería el último número de S.nob, se anotaba que la nueva periodicidad de la publicación sería “menstrual” para permitir “a los lectores una justa valoración de su contenido”.

Para entonces, el equipo de S.nob se componía así: director: Salvador Elizondo; consejo de redacción: Juan García Ponce, Emilio García Riera, Kati Horna, Jorge Ibargüengoitia, Edward James, Luis Guillermo Piazza, Teresa Salazar, Marcelle Kendrick; portada: Leonora Carrington.

He allí, entonces, donde se da a conocer la autoría de una de las portadas, la del número 7, a cargo de la creativa Leonora Carrington. Las otras portadas son un misterio.

En las páginas de S.nob, hay traducciones (entre otras, de las primeras páginas del Finnegans Wake de James Joyce); diversos textos de Salvador Elizondo; ensayos de Juan Vicente Melo sobre música y medicina; relatos y crónicas de Jorge Ibargüengoitia; cuentos y dibujos de Leonora Carrington; relatos y ensayos de Alexandro Jodorowsky Prullansky; crítica de arte de Juan García Ponce; fotografías de Katy Horna; ensayos de Tomás Segovia; dibujos de José Luis Cuevas; reseñas de Emilio García Riera; ensayos sobre jazz de Jomi García Ascot.


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Más sobre Salvador Elizondo

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Salvador Elizondo. Foto: Autor anónimo/CNL-INBA.

Salvador Elizondo (1932-2006) es considerado el escritor más original y vanguardista de la generación de los ‘60 en México. Desarrolló un estilo literario cosmopolita al margen de las corrientes realistas y nacionalistas que imperaban en la época. James Joyce y Ezra Pound se advierten como algunas de sus influyentes lecturas. En 1990 recibió el Premio Nacional de Literatura, y desde 1976 formó parte de la Academia Mexicana de la Lengua y de El Colegio Nacional. Entre sus obras más importantes, se destacan: las novelas Farabeuf (La crónica de un instante), con la que ganó el Premio Xavier Villaurrutia en 1965, y Narda o el verano (1966) y El hipogeo secreto (1968); y el compendio de relatos breves El grafógrafo (1972). Es el segundo escritor mexicano, después de Octavio Paz, en haber recibido a su muerte un homenaje de cuerpo presente en el Palacio de Bellas Artes.

Para conocerlo de modo cabal, nada mejor que un fragmento de su escritura:

“El olvido es más tenaz que la memoria.

Mire usted, ponga atención, es preciso que no olvide usted este delicado procedimiento. Es preciso que lo recuerde usted con todo detalle.

Tienes que concentrarte. Esa es la regla del juego. Tienes que concentrarte para que ahora jamás lo olvides. Escucha bien esa música. Es preciso que la recuerdes. Es preciso que ese momento se fije en tu memoria. Es preciso que ahí, congelados, inmóviles, nos retengas para siempre como has retenido el rostro que viste aquella tarde, ¿recuerdas?

…Ahora recuerdo, no sé por qué, un paseo que tal vez nunca dimos, por un parque, a la orilla de un estanque, en una ciudad lluviosa que no conocemos. Las palomas, al volar, producían un silbido agudo que nos inquietaba, algo como el aviso de una catástrofe, el llamamiento hacia un espectáculo, desquiciante…”.

Capítulo IV de Farabeuf, México, Joaquín Mortiz, 1965.



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